Durante la última década, la digitalización se ha convertido en uno de los objetivos prioritarios de la mayoría de las empresas, con estas desarrollando un sinfín de estrategias que simplifiquen procesos y disminuyan costos operativos, todo al tiempo que aseguran el crecimiento exponencial del negocio a través de la “eliminación de fronteras”.
A pesar de que la digitalización es un proceso al que prácticamente todas las empresas modernas deben someterse para ser exitosas en el contexto actual, esta incrementa de forma significativa el número de amenazas al que estamos expuestos.
Ya no solo es necesario protegerse de las amenazas físicas, sino también de las digitales.
Los tipos de seguridad
Desde grandes empresas con presencia multinacional, hasta pymes en mercados desatendidos, todos los negocios modernos deben potenciar sus medidas de seguridad para asegurar que las amenazas se mantienen a raya. Es aquí donde entra el concepto de integración de los sistemas de seguridad.
Para hablar de la integración entre los mecanismos de seguridad de un negocio, es necesario mencionar los dos factores que la componen:
- Seguridad física: Son todas aquellas medidas que desarrollamos para prevenir amenazas en el plano físico, es decir, que ocurren en las adyacencias o dentro de las instalaciones. Se basa en un enfoque holístico caracterizado por el uso responsable de equipos, la contratación de personal de seguridad, y la instalación de dispositivos como videovigilancia, alarmas o control de acceso con tarjeta.
- Seguridad digital: Por su parte, son las estrategias desarrolladas y herramientas implementadas para proteger nuestra empresa en un plano virtual, disminuyendo riesgos internos y protegiéndonos de amenazas como ciberdelincuentes o software malicioso. Aunque también incluyen protocolos para regir el uso adecuado de dispositivos electrónicos, se basa principalmente en la instalación de software antivirus y el manejo responsable de datos en plataformas seguras.
Integración, un enfoque moderno
Debido a que las amenazas a las que se enfrentan los negocios evolucionan a la par se la tecnología de seguridad, la implementación de medidas aisladas es prácticamente obsoleta. Es por eso que una transformación digital exitosa tiene como pilar a la integración de los sistemas de seguridad, unificando las medidas de protección física y digital bajo un mismo paraguas.
Mientras que los sistemas de seguridad tradicionales eliminan la amenaza de intrusión y detectan actividad sospechosa dentro de la empresa, la seguridad digital frena los ataques externos y disminuye el margen de error al manejar información sensible.
Sin embargo, lo más importante de esta unificación es que brinda una capa de seguridad adicional a nuestros datos, haciendo que las intrusiones físicas no sean una amenaza para la información sensible que maneja nuestra empresa, desde credenciales bancarias e información confidencial, hasta datos personales del equipo de trabajo y los clientes.
Para llevar a cabo esta integración, es necesario seguir los siguientes pasos:
- Análisis interno: antes de comenzar con la integración se debe realizar un análisis interno sobre los protocolos y amenazas a las que se enfrenta nuestro negocio en ambos frentes. Mientras que algunos negocios pueden utilizar el equipo que poseen actualmente, otros tendrán que comprar nuevas herramientas para llevar a cabo la integración entre tecnologías.
- Estudio y selección de tecnología: entendiendo a qué se enfrenta nuestro negocio, tendremos que estudiar la tecnología disponible en el mercado, seleccionando aquellas herramientas que se adapten mejor lo que necesitamos.
- Determinar el presupuesto: integrar todos los mecanismos de seguridad puede ser un proceso costoso, por lo que el desarrollo del presupuesto será esencial para saber qué podremos modificar y qué no.
- Búsqueda de acompañamiento especializado: aunque algunos cambios puedan parecer sencillos o intuitivos, una integración adecuada necesita de personal especializado, tanto para la instalación de nuevos dispositivos, como para la actualización de las herramientas que ya tengamos a nuestra disposición.
- Desarrollo de protocolos: estos profesionales también tendrán que encargarse de brindar asesoría en lo referente al desarrollo de los protocolos adecuados y buenas prácticas que disminuyan los riesgos a los que se enfrenta nuestro negocio al integrar sus sistemas de seguridad.
- Entrenamiento del personal: al contar con los protocolos definidos, es recomendable que los especialistas también se encarguen del entrenamiento del personal, instruyendo sobre el uso adecuado de las nuevas herramientas, así como sobre las estrategias a implementar antes, durante y después de un ataque.
- Análisis de rendimiento y mejoras: por último, con todos los cambios implementados, es necesario realizar análisis periódicos, estudiando la variación en el número de amenazas detectadas y probando la capacidad del personal de actuar de forma adecuada.
La digitalización de un negocio está repleta de retos, desde la implementación de nuevas tecnologías, hasta la transformación de procesos que hasta hace poco parecían inmutables. Sin duda alguna, la seguridad es uno de los departamentos que más debemos trabajar al momento de modernizar nuestro negocio, priorizando una integración tecnológica que nos permita simplificar el manejo de amenazas.





